George Harrison y su paso por el mundo material

George Harrison y su paso por el mundo material

Víctor M. Rodríguez / Subterráneos

Hace unos días, en cierta parada de autobuses en compañía de unos amigos, escuché preguntar a uno de ellos: ¿no te gustaría morir por un ratito y ver si por lo menos alguien sufre por ti? Horas más tarde en mi cama, solo y a punto de dormir, contesté a esa pregunta: no, me gustaría más saber qué es lo que los relaciona conmigo, qué les aporté y el cómo me recuerdan.

El inicio y el final del documental realizado por Martin Scorsese, George Harrison: Living in the Material World, es significativo, nos da una idea de la persona que fue Harrison. Las primeras imágenes muestran unas flores en primer plano. Un cantar débil de las aves se puede escuchar. Harrison se acerca, entra al campo visual. Mira directamente a la cámara. Silencioso y misterioso se asoma a través de las flores y contemplamos a un hombre que comunica con su cálida mirada, parece no tener miedo. Transmite confianza, queremos conocerle, y nos invita a conocerle.

En un principio puede pensarse que es un documental sobre “la banda” y no sobre Harrison, pero todo va adquiriendo forma una vez que avanza el documental, el cual está dividido en dos partes. En la primera parte se muestra a Harrison en convivencia y aportación con los Beatles (desde enseñarle a Lennon a tocar la guitarra, hasta escribir e interpretar sus propios temas).

Dentro de lo destacable se puede apreciar por qué The Beatles fue una banda fuerte. A comparación de las bandas actuales, que suelen tener un líder, un vocal; en The Beatles todos eran esenciales, todos eran vocales, cada uno de ellos tenían un peso.

Otro punto principal es su acercamiento a las drogas y al mundo espiritual. Esto último gracias a Ravi Shankar, quien lo introduce al instrumento del sitar (instrumento indio parecido a la guitarra). Harrison intenta dominar la técnica, pero al darse cuenta de su falta de talento, lo abandona. Esta relación de amistad lleva a Harrison a percibir al mundo de una manera diferente, a involucrarse de distinta forma con la música (podemos notar la influencia de la música hindú en el disco Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band).

Digamos que en la primera parte del documental conocemos a un Harrison conociendo, explorando, madurando. La segunda parte es la exanimación de la esa madurez (cuando logra escribir, tal vez, sus mejores composiciones como “Something”, “Here comes the sun” o “While my guitar gently weeps”).

Son tiempos de Let it be, y se nota la fricción entre el grupo, la ruptura estaba cerca y cada integrante estaría por realizar proyectos independientes. George, tras la separación de la banda, graba All things must pass, con algunos temas que ya había trabajado con anterioridad. Es así como salen a luz temas como “Sweet lord”, “Wah-Wah”, “What Is Life”, “Awaiting On You All” (algunos de estos temas son explicados desde que son concebidos por Harrison).

En el documental se muestra un tema delicado en la vida de Harrison, la relación de amistad entre Eric Clapton y la esposa de George (Pattie), que fue más allá, pues se habían enamorado. La verdad sale a relucir una noche, en una fiesta. George los ve juntos y pide una explicación, Clapton le confiesa la verdad.

También podemos apreciar la organización de El concierto para Bangladesh, que fue el primero en su tipo para recabar fondos en pro de una buena causa, organizado por Harrison y Ravi, quienes lograron reunir a artistas como Bob Dylan, Leon Rusell, Clapton, Billy Preston, entre otros.

Pero no sólo Harrison se dedicó a la música, también incursiona en el cine, financiando la película Monty Python and the Holy Grail, y se puede ver a Terry William y Eric Idle hablando de cómo es que George se involucra con el proyecto.

Hacia la parte final se narra aquel ataque que sufriría en su casa, siendo apuñalado en varias ocasiones. Aquello le afectaría de sobremanera y si a eso se le añade su problema con cáncer, imaginen lo difícil que debe haber sido para él sus últimos días.

Con voz en off de su hijo (Dhani Harrison), leyendo algunas cartas de su padre; entrevistas a su esposa Olivia Harrison y a sus amigos, como Paul McCartney, Ringo Starr, Eric Clapton, Ravi Shankar, Eric Idle, Tom Petty, Phil Spector, personalidades como Yoko Ono, Astrid Kirchherr, Klaus Voormann, Terry William, George Martin, contando con material de archivo y fotos inéditas, Scorsese nos da un paseo por la personalidad que fue George Harrison en este mundo material, describiéndolo como un ser humano, un ser humano que sobresalió sin tanto protagonismo.

Si alguien está interesado en ver este documental, pueden ingresar a: http://www.subadictos.net/foros/showthread.php?t=14475

~ por subterraneosmx en 1 diciembre, 2011.

 
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